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sábado, 27 de noviembre de 2010

Damasol. Alicante.

Este es un bar del que preferiría no hablar porque es muy pequeño y me molestaría mucho llegar allí y no poder entrar.
Como veis en la tarjeta, está en la Plaza del Mercado (también conocida como de las Flores o del 25 de mayo).
Es bastante pequeño y está siempre lleno. La comida que se puede degustar allí es de mercado como no podía ser de otra forma. Hay marisco alucinante, ventresca de atún, ensaladillas, revueltos, callos, las mejores gambas con gabardina que he probado en mi vida y un sinfín de tapas de una calidad maravillosa. Precios muy razonables.
El tema de vinos no debe de estar mal porque la única botella que ha desfilado delante de mis narices ha sido un Pago de Carraovejas Crianza 2008 D.O. Ribera del Duero.
Lo dicho. No vayáis, no sea que me quede sin sitio.

viernes, 23 de julio de 2010

Alsocaire. Zahara de los Atunes.


Para ser estrictos, este restaurante está en Atlanterra, a unos dos kilómetros de Zahara de los Atunes. Justo cuando llegas a los bloques de apartamentos, junto a una Pizzería que se llama Mamma Mía.
Es uno de los restaurantes que teníamos debajo de casa y donde bajamos a ver la semifinal con Alemania y la final con Holanda.
En este sitio hemos comido unas tres veces y he de decir que con gran fortuna ya que todo lo que hemos comido estaba excelente: las tortillitas de camarones (yo creo que son de las congeladas pero están muy buenas), la fritura variada, el cazón en adobo, la presa ibérica, el morrillo de atún (aquí es donde cuesta 15,50), el salmorejo y la brocheta de cerdo ibérico (muy buena de sabor aunque no muy jugosa). La guarnición suelen ser unas patatas al horno impresionantes.
Es un sitio donde se come todo lo que se puede comer en casi todos los bares de Zahara y a precios algo más baratos.

jueves, 22 de julio de 2010

Café Español. Plasencia. Cáceres.


En nuestro camino desde Salamanca hasta Mérida, hicimos una paradita para comer en Plasencia. Es una pequeña ciudad pero que tiene una riqueza cultural y arquitectónica brutal. Merece la pena parar a darse una vuelta. Y si se tiene tiempo, hacer noche.
Nos sentamos en la Plaza Mayor en un bar que se llama Café Español. Menos mal que los soportales de la plaza daban sombra porque había 36 grados de temperatura. Esta elevada cifra no fue impedimento para que nos pidiéramos un plato de pluma ibérica que se deshacía en la boca, una ensaladita de lechugas con parmesano y crujiente de jamón, una torta del Casar gratinada con pimentón de la Vera y unas migas extremeñas con todo su huevo, tocino, chorizo y demás derivados del marrano. Casi palmamos. Todo tremendamente bueno y por 47€ con cervezas incluidas.
De camino al aparcamiento tuvimos que parar un par de veces porque creímos que nunca jamás saldríamos de esa ciudad con vida.
Muy recomendable si te pilla de paso o si haces noche en Plasencia.

El Globo y Taberna Dionisos. Salamanca.


Aquí os presento dos sitios estupendos de Salamanca donde ir a tomar algo antes de comer o cenar.
El primero de los sitios se llama El Globo. Es un pequeño bar donde hay infinidad de tapas que te sirven con tu cervecita. Además, las tapas que acompañan tu consumición están riquísimas y son muy abundantes.
También puedes pedir los montaditos especialidad de la casa basados en nuestro querido amigo, el cerdo. A saber: el Marianito, el Charrito y el Serranito.
Y los precios son muy baratos. Suele estar bastante concurrido. Imprescindible la visita.

El segundo lugar de Salamanca que os quiero recomendar es la Taberna Dionisos. Es un sitio donde además de raciones, sirven unas tostas estupendas. Hay gran variedad de ellas.
Lo que más me gustó de este sitio es que disponen de una buena cantidad de vinos para tomar por copas o por botellas a unos precios razonables y en muy buenas condiciones. Los vinos te los sirven a temperatura óptima y en copas adecuadas. En nuestro caso, tomamos un par de botellas de Elías Mora crianza 2006 D.O. Toro. Buenísimo. ¡Cómo me gustan los vinos de Toro!
Muy recomendable taberna. Además, en cinco minutos te plantas en El Globo.

martes, 16 de marzo de 2010

Medio Maratón de Torrevieja


Vuelvo a otro de los temas que me había dejado en el tintero. El pasado 28 de febrero se celebró el Medio Maratón de Torrevieja. A la cita acudimos el Mosca y yo. Como novedad, estrené el carro que compré para que Ruy me acompañara en las carreras. La carrera estuvo muy bien. El correr empujando el carro del niño no cuesta mucho. Simplemente es un poco molesto al no poder bracear libremente. Creo que no me han hecho más fotos en mi vida. La gente se acercaba y le daba conversación a Ruy y el publico le aplaudía.
Al final acabamos en 1:47. Después de la carrera nos fuimos a Alicante a recuperar energías en el bar asturiano el Rincón del Sella. Ya se sabe: fabada, revuelto de jabalí, patatas al cabrales, quesos asturianos, secretos del Sella, chorizos a la sidra, tarta de chocolate ...... Y mucha sidra y cerveza. Y por 20€. Imprescindible.

domingo, 17 de enero de 2010

La barrita de Gabi. Alicante.






Ayer fuimos a comer a La Barrita de Gabi. Es un bar-cervecería que se encuentra en la Calle Valdés, 1. Esta calle es la calle Navas pero que una vez atraviesa la calle San Francisco, se llama Valdés.
El local hace esquina y es bastante pequeño. Tiene cuatro mesas altas con taburetes y tres mesas convencionales. Toda la cocina queda a la vista. La verdad es que el lugar es agradable aunque en algunos momentos se puede llegar a sufrir alguna estrechez.
Conviene reservar (679 421 884). Cierran los lunes y las noches de domingo, martes y miércoles.
La cocina es una cocina de mercado. De hecho había más cosas fuera de carta que en la carta. Entiendo que por las mañanas van al mercado y lo que tenga buena pinta, acaba en el bar.
También hacen arroces con buena pinta por lo que pudimos ver.
Nosotros pedimos pericana, berenjenas fritas con salsa de queso de cabra y miel, patatas flamenigueras (con una salsa de nata y carne por encima), ensaladilla rusa (estas dos últimas tapas las pedimos en una visita anterior), canelones y gazpacho de mero (raciones bastante bestias en los platos principales). Todo sobresaliente.
Los vinos son en su mayoría de Rioja y Ribera del Duero a buenos precios. Nos decantamos por un Ceres 2006 D.O. Ribera del Duero a 16 Euros.
De postre, leche frita y helado de mango con chocolate belga.
Al final, 30 Euros por cabeza y a punto de explotar.
Muy recomendable.

lunes, 23 de noviembre de 2009

De cañas por Madrid


El sábado por la tarde posterior a la boda, nos fuimos a recoger el dorsal de la carrera del domingo y aprovechamos para tomar unas cañitas antes de irnos a la cama.
Elegimos la zona de Argüelles para saciar nuestra sed.
Primero estuvimos en un bar donde tienen infinidad de tostas (no recuerdo el nombre del local) y luego acabamos en una taberna que hacía mucho tiempo que no visitaba. La taberna se llama 1929 Madrid.
Es una taberna-restaurante donde tienen un montón de raciones curiosas como, por ejemplo, un carpaccio de reno con higos o un strudel de avestruz. En cuanto a vino por copas, hay al menos diez o doce tintos y algunos más blancos y rosados. Por botellas, bastante variedad.
Al entrar, hay una zona con barricas a modo de mesa y la barra a la derecha. En esta zona, pides lo que te apetezca, lo recoges en la barra y te lo llevas a tu barrica.
Dentro hay una zona con mesas donde te atiende un camarero.
El servicio es agradable y atento. Recomendable.
Ya que estamos hablando de esta taberna, aprovecharé para comentar que se encuentra a escasos 50 metros de otra taberna que nos gusta mucho visitar cuando estamos en Madrid y que se llama El Tendido. Enfrente han abierto El Tendido 2.
Ambos lugares son tabernas con muchas raciones, tostas y gran variedad de vinos. Las mesas son bajitas con taburetes de madera y las paredes están llenas de fotos de toreros, cantaores y algunos famosos-famosillos que han visitado el lugar. De fondo, flamenco o flamenkillo, dependiendo de la ocasión.
Tanto en el 1929 Madrid como en los Tendido, se puede cenar muy bien por unos 30€. Dependiendo, sobre todo, de lo que se beba (como casi siempre).

lunes, 9 de noviembre de 2009

Decepcionante Alioli

Este fin de semana hemos hecho casi todas las comidas en casa. Sólo la cena del sábado la hicimos fuera de ella. Concretamente, en un bar que se llama "Alioli".
A este bar le tenía muchas ganas ya que las dos veces que habíamos intentado probarlo nos encontramos con la puerta cerrada. El horario de apertura es de lo más peculiar. De martes a sábado por la noche (excepto el viernes) y el viernes sólo a mediodía. La situación es perfecta en pleno casco antiguo junto a la Concatedral de San Nicolás.
El modelo de bar me gusta. Es más, me encanta. Es un local pequeñito, con la barra nada más entrar a la derecha y otra barra a la izquierda con unos taburetes para sentarse. También hay unas cuantas barricas que hacen el papel de mesa.
En el Alioli se puede tomar vino por copas, unas 10 ó 12 referencias entre blancos, rosados y tintos y donde también se puede comprar vino para llevar a casa por botellas. Los vinos por copas salen por entre 2,50€ y 3€ más o menos. Si decides tomarte la botella en el mismo Alioli, tendrás que pagar un suplemento de 7 € en concepto de descorche.
Para comer, hay unas 15 ó 20 tapas diferentes de productos que no llevan mucha elaboración. O bien son platos fríos o bien sólo necesitan de un pequeño golpe de calor para poder servirlos.
Nada más entrar echamos un vistazo a la pizarra donde se anunciaban los vinos por copas y ahí fue donde llegó la primera decepción. En los vinos tintos había que elegir entre Vall de Xaló D.O. Alicante, Damana 5 D.O. Ribera del Duero y un par de Riojas, uno joven y otro crianza. No sé si olvido alguno.
Cinco referencias de vinos por copas para un bar de vinos, me parecen pocas referencias. Pero esto no me pareció lo peor. El problema fue cuando nos llevamos a la boca las copas de Damana 5 y comprobamos que el vino estaba caliente. Lo mismo sucedió con la copa de Vall de Xaló que pedí a continuación.
Si en un bar especializado en vinos, te sirven el vino a temperatura ambiente..... No sé si a la hora de comprar una botella y tomártela allí te la servirán a una temperatuta adecuada. Espero que sí porque por neveras de vino no será. Si no me falló la vista, al menos, había dos. Parece ser que el que beba vino por copas tiene que tomarlo a temperatura ambiente (al menos el tinto).
En cuanto al vino por botellas, comentaré que no es un lugar para comprar vino y llevártelo a casa. En general no son baratos. Algunos, caros.
Como ejemplo podemos poner el "Garnacha de fuego" D.O. Calatayud. Es un vino que solemos comprar por unos 4 € y que aquí se ofrece a casi 7€. El "Mano a mano" D.O. La Mancha que solemos comprar por unos 6 € se encuentra en el Alioli por casi 10€.
Está claro que no es el sitio donde hacer frecuentemente las compras de vino para consumir en casa. Ahora bien, si tienes una urgencia....
Respecto al tema de comprar la botella y tomártela in situ, parece de cajón que lo más conveniente es irse a por los vinos más caros ya que lo que tienes que sumar al precio de la botella es 7€ sin importar el vino que se elija. No es ningún chollo pero es lo que hay. Con esta modalidad es donde te puedes tomar algunos vinos, fuera de casa, y a precios no abusivos. Un "Garnacha de fuego" te sale a casi 14€ (lo que no sienta nada bien cuando lo sueles comprar a 4€) mientras que un Ad Gaude D.O Alicante te sale por unos 32€ cuando lo sueles comprar por unos 25€ (muy interesante esta opción a mi parecer).
En cuanto al tema de la comida, me parece que tampoco tuvimos mucha suerte. Pedimos un pastel de morcilla, dos "aliolitos" (tostadas de pan con crema de queso y tomate seco confitado) y un revuelto de setas y boletus.
El pastel de morcilla estaba correcto. Lo mejor de los "aliolitos", el tomate seco confitado. El revuelto sí que me pareció penoso. Había bastante más setas de cardo que de boletus y además acabamos ingiriendo bastante tierra.
En resumen, yo que pensaba que habíamos encontrado un bar donde los amantes del vino podíamos ir a disfrutar del mismo y me temo que lo que hemos encontrado es una idea que se ha quedado a medias.
Supongo que le daremos una segunda oportunidad, esta vez pidiendo botella entera.
Lo mejor del fin de semana, en casa. Para la cena del viernes, una botella de Agustí Torelló 2005 Gran Reserva Brut Nature D.O Cava que sirvió para dar cuenta de unas estupendas anchoas de L´Escala. Hay que ver cómo me gusta el cava acompañando a pescados, quesos, jamón, arroces....
Y para la comida del sábado una botella de manzanilla La Gitana D.O Jerez que nos bebimos en el aperitivo y una botella de Can Blau 2005 D.O. Montsant que hizo de acompañanate de una espectacular presa de cerdo ibérico acompañada de unas patatas al horno. Para el postre, una botella de Casa de la Ermita 2007 Dulce Monastrell D.O. Jumilla.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Puente de octubre en Málaga

Estreno este blog con el viajecito que hemos hecho la familia a Málaga con motivo del puente del 9 al 12 de octubre.
Málaga se encuentra a algo menos de 500 km de Alicante y se puede llegar a ella en unas cuatro horas sin correr demasiado y si los niños lo permiten. No fue el caso. Primero el niño y luego la niña hicieron que nos fuéramos casi a las 5 horas.
El hotel en el que nos alojamos fue el mismo en el que estuvimos hospedados el año pasado en nuestra vuelta a Alicante desde las playas de Cádiz. Se llama Petit Palace Málaga y pertenece a la cadena High Tech Hoteles www.hthoteles.com . Este hotel, como todos los de la cadena, es bastante moderno (la cadena comenzó a funcionar ya entrado el siglo XXI) aunque se encuentra en un edificio de principios de siglo XX.
Tiene una serie de características que a mí, personalmente, me han resultado bastante novedosas. En todas las habitaciones hay un ordenador portátil conectado a internet a disposición del cliente sin cargo adicional. También dispone de wi-fi gratis y de bicicletas plegables a disposición de los clientes para poder conocer la ciudad mediante este medio de transporte. Asimismo dispone de sillitas de paseo para los niños por si no quieres llevártela desde tu ciudad de origen. No se ha de pagar suplemento por ninguno de estos servicios. Sólo es necesario que haya disponibilidad en el momento.
La ubicación del mismo es casi perfecta. Se localiza en la C/ Nicasio Calle, 3 (a 10 metros de la C/ Larios, centro comercial y social de Málaga, a 1 minuto de la Catedral y con una oficina de turismo en la misma puerta). Sólo hay que ponerle un pero al emplazamiento del hotel y éste no es otro que, al situarse en una calle peatonal, no se puede acceder con vehículo propio hasta la puerta y hay que ir cargado con las maletas desde el sitio donde hayas dejado el coche. También recordar que no dispone de restaurante, aunque en la zona donde se ubica no se echa en falta pues está llenísima de todo tipo de bares y restaurantes.
Nosotros lo dejamos en un parking cercano (Plaza de la Marina) y desde ahí fuimos cargados con todos los trastos hasta el hotel.
En el hotel nos asignaron una habitación muy grande en la que predominan los colores blancos y naranjas. Además de la cama de matrimonio, la habitación disponía de literas para los niños. Como la niña es demasiado pequeña para dormir en cama y al niño no lo veíamos durmiendo en la litera de arriba, solicitamos una cuna que nos proporcionaron en cuestión de pocas horas para que la niña durmiera en ella, y si el niño tenía que caer al suelo, que lo hiciera desde la litera inferior. Afortunadamente, no hubo caídas.
El baño disponía de una bañera enorme de hidromasaje que dio muchísimo juego pues a los niños les encantó. Sobre todo al niño, que no había manera de sacarlo de ella.
Una vez instalados, me acerqué al parking de la plaza de la Marina a sacar el coche del garaje e intentar aparcarlo en la calle, en un sitio donde no hubiera que pagar. El parking en Málaga ronda los 25 € por día. Tres días de parking, bien merecen una buena cena.
Finalmente aparqué en la zona de la Malagueta (a un cuarto de hora andando desde el hotel) en un lugar donde no hay que pagar. Por esa zona deambulan unos señores con uniforme gris que hacen de aparcacoches y que te cobran un Euro. Pertenecen a una asociación de discapacitados de Málaga permitida por el Ayuntamiento y el pago, como bien indica el papelito que te dan, es totalmente voluntario. La gente, por lo que vi, suele pagar el Euro.
Una vez aparcado el coche, saqué mi flamante Brompton del coche y en menos de cinco minutillos me planté en el hotel. Hay que ver el juego que da esta bicicleta!!
Ya ubicados en Málaga, pasaré a comentar los lugares que hicieron que no muriéramos ni de sed ni de hambre.
He de decir que la oferta gastronómica de Málaga es apabullante. En la zona de nuestro hotel (zona Catedral-Larios) hay decenas de bares y restaurantes más o menos logrados.
La comida de los días 9 y 10 de octubre la realizamos en un bar que ya conocíamos de nuestra anterior visita a Málaga. El bar en cuestión se llama "Los Candiles". Se encuentra a menos de un minuto del hotel (C/ Moreno Monroy, esquina C/ Fresca). Es un bar muy pequeño con apenas seis mesas y una pequeña barra a mano izquierda según se entra por la puerta.
La primera vez que pasamos por la puerta, observamos que estaba lleno de gente que parecía ser de Málaga, gente mayor, gente de oficinas...Nos la jugamos y triunfamos.
Que nadie se espere alta cocina ni tortillas deconstruidas ni nada por el estilo. Es un bar de comida casera donde el dueño (el Sr. Enrique) hace la compra para ese día y cuando se acabe, se ha acabado.
Los dos días comimos una fritura malagueña (chanquetes, boquerones, pescadito, rosada, calamar, chipirones y salmonetes) que estaba maravillosamente cocinada. Ni rastro de aceite.
Los otros platos que pedimos fueron, croquetas de jamón caseras, un secreto ibérico espectacular y unas albóndigas con salsa de almendras para mojar pan. Todo acompañado con patatas fritas caseras. Desde aquí mi más sentido homenaje a los bares que siguen dando patatas fritas caseras en vez de congeladas.
Para beber, sólo tomamos cerveza de barril Cruzcampo (bastantes, pues apretaba el calor).
De postre había fruta y unos postres que, aunque no los hacen en el mismo bar, son fabricados por una casa pequeña de Málaga y están bastante logrados (he probado arroces con leche caseros infinitamente peores).
En la barra también vimos conchas finas (almejas grandes, típicas de Málaga, que se comen crudas), cigalas, langostinos y alguna cosilla más. Tenían buena pinta pero no probamos nada de esto.
La comida del día 11 la hicimos en un restaurante italiano que se llama "La Romántica" (C/ Cárcer, 3-5 (952 224 786), también en el centro histórico) para cambiar un poco el tipo de comida pues el pescadito empezaba a asomarnos por las orejas.
El lugar parece una trattoría italiana auténtica: poco espacio, manteles a cuadros, copas de esas que pesan un montón y muchísima gente hablando alto. La comida era muy buena. Las pizzas estaban deliciosas y la pasta también muy lograda. Barato. Totalmente recomendable.
Para cenar, tampoco nos complicamos mucho la vida y cenamos las tres noches en el mismo sitio. El lugar en cuestión se llama "d'gustar" y se encuentra en la Plaza de las Flores (de nuevo a un paso del hotel). Aprovechando que hizo muy buen tiempo, cenamos en la terracita.
Probamos la primera noche y nos gustó tanto que decidimos volver para probar más platos de la carta.
La primera cena estuvo compuesta de tapa de salmorejo con jamón de pato, tapa de habitas fritas con foie, ensalada con salmón y vinagreta de mostaza antigua y para terminar, lomo de orza sobre pisto. Hay que decir que las raciones son generosas y están muy bien elaboradas. Regamos estos platos con la cervecita inicial y seguimos con un vino de la D.O. Sierras de Málaga que nos gustó bastante aunque eché en falta un poquillo más de cuerpo. De postre, una muy generosa ración de tarta de queso espléndida.
La segunda noche, como el niño ya había cenado, pedimos la tapa de salmorejo, una tosta de anchoas 00 de Santoña sobre tomates cherry al horno y una ensalada de ventresca de atún con pimientos de Navarra. Esta vez cenamos con un Emina 2005 (D.O. Ribera del Duero) después de acertar los tres vinos de la carta que se habían agotado (otro de la D.O. Sierras de Málaga, Tagonius D.O Vinos de Madrid y otro que no recuerdo de la D.O. Toro). No nos importó ya que el Emina 2005 (100% Tinta del país) está francamente bueno. De postre, una ración de tarta de chocolate muy grande y buena, que precedió al Gin- Tonic de Bombay Shapphire.
La última noche, tapa de lomo guisada con verduritas, alcachofa estofada, ensalada de Camembert sobre espárragos trigueros, platazo de chorizo de bellota y ensalada de salmón. De postre, otra tarta de queso y para el fin de fiesta, otro Gin Tonic de Sapphire. Esta noche, el vino elegido fue un Ellize Syrah 2006,D.O La Mancha.
Cada uno de estos tres festivales salió por una cantidad de entre 70 y 80 Euros. No diré que es un lugar barato pero teniendo en cuenta que el niño ya cena algo, la elaboración de los platos es más que notable y el servicio muy bueno, tampoco se puede decir que el sitio en cuestión sea caro. Muy recomendable.
La carta de vinos maneja varias denominaciones de origen más o menos surtidas. Los precios se mueven alrededor del x2,5 en vinos baratos y del x2 en vinos más caros. Ninguna ganga.
Saludos.