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viernes, 23 de julio de 2010

Antonio. Zahara de los Atunes.

Antonio es el restaurante mejor puesto de toda la localidad y lo notaréis tanto en el servicio como en el precio.
El restaurante se encuentra en el hotel del mismo nombre (justo nada más acabar el pueblo dirección a Atlanterra, junto al cuartel de la Guardia Civil). Hay dos hoteles Antonio: el de 4 estrellas y el de 2. El restaurante se encuentra en los bajos del de 2 estrellas.
Cuando entras, te das cuenta que el local está muy bien puesto y puedes ver la típica vitrina de fotos del dueño con los famosos que allí han ido a comer.
Para comer pedimos un salmorejo (que era más bien un gazpacho espeso y cargadito en exceso de vinagre), un entrecot con patatas para los niños (buenísimo), un tartar de atún (muy rico aunque yo le habría dado algo más de sabor), una ventresca de atún (alucinante) y un trozo de rodaballo salvaje (no menos alucinante). Los pescados eran fresquísimos aunque nos pareció que ambos estaban algo pasados de punto. Para beber, Gran Viña Sol D.O. Penedés ya que no les quedaba Pirineos D.O. Somontano.
De postre, coulant de chocolate con helado de vainilla (bastante rico), sorberte de limón y helado Häagen Dazs. Como vino de postre una copita de San Emilio PX D.O. Jerez.
La comida y el sitio están muy bien pero la comida se disparó a los 135 Euros. Me parece un sitio caro. En Zahara se puede comer igual de bien o mejor por mucho menos dinero si no te importa beber en copas que no sean Schott y que las servilletas sean de papel. Si pagas ese dinero es para que el salmorejo sepa a salmorejo, y los puntos de los pescados sean perfectos.
Otra cosa a destacar es que el restaurante es, al mismo tiempo, comedor del hotel y se da la paradoja de que en la mesa de al lado se te puede sentar la gente a comer en bikini (literalmente) o en bañador recien salidos de la piscina.
Me parece que habría que cuidar más estos detalles.
Difícilmente volveremos.

El vino blanco en verano.


Con los calores del verano, parece indiscutible que el vino tinto apetece menos y la cerveza se convierte en la reina indiscutible.
Os propongo que abráis vuestras mentes y os lancéis como locos a beber vino blanco. Está claro que hay platos que piden a gritos un vino tinto. En ese caso, seguid con vuestro vino tinto. Me refiero a esos platos que pedís con vino tinto sólo por el hecho de que (pensáis que) no os gusta el vino blanco. Estoy hablando de pescados y arroces, fundamentalmente.
Yo he sido de los que el vino blanco no lo pedía ni muerto. De los que decía que el mejor blanco es un tinto.
Pero a base de probar, he descubierto que el vino blanco es una excelente opción para acompañar las comidas veraniegas y no tan veraniegas.
En verano, el vino blanco tiene numerosas ventajas con respecto a la cerveza y al vino tinto especialmente.
Respecto a la cerveza, hincha menos. Respecto al vino tinto, refresca más, suele ser más barato, normalmente acompaña mejor los platos típicos del verano y casi siempre te lo sirven a temperatura adecuada. Pienso que sólo esta última razón es definitiva.
Un vino blanco siempre te lo sirven directo de la nevera y con su cubito con agua y hielo (y si no, lo pides). A nadie en su sano juicio se le ocurriría aparecer con una botella de vino blanco del tiempo a menos que quiera ser agredido con la misma.
Lo de la botella de tinto del tiempo, seguro que os ha ocurrido más de una vez. Además, cuando la suelen traer, ya es tarde para enfriarlo en cubitera ya que van a pasar, en el mejor de los casos, unos quince minutos hasta que pille la temperatura adecuada.
Entonces tienes dos opciones: aguantar con el plato delante de tu cara hasta que el vino esté a su temperatura óptima (con lo cual comerás el plato helado) o tomarte las dos primeras copas ardiendo (con la pérdida de placer, por no decir sufrimiento, que eso conlleva) hasta que la tercera copa ya esté a punto. Justo cuando ya no te queda comida en el plato.
Entre los vinos blancos también quiero incluir, por supuesto, a los cavas. Que los hay, y muy buenos. E incluso algunos rosados.
Aquí os enumero algunos de los blancos que hemos probado este verano y que son muy, muy recomendables: Damana verdejo D.O. Rueda, Paso a paso verdejo D.O. La Mancha, Enate 234 Chardonnay D.O. Somontano, Viña Sol D.O. Penedés, Gran Viña Sol D.O. Penedés, Valtea D.O. Rias Baixas, Gramona Imperial D.O. Cava, Brut Barroco Freixenet D.O. Cava, Avanthia Godello, D.O. Valdeorras, Finca La Colina Verdejo Cien x Cien D.O. Rueda y alguno más que se me escapa. Mis favoritos son (por este orden) el Avanthia, el Finca La Colina y el Gramona Imperial. Sólo el Avanthia y el Gramona llegan a 15 Euros. El resto, ninguno llega a 10.