lunes, 30 de noviembre de 2009

Medio Maratón de Benidorm


Ayer, a eso de las 10 y media de la mañana dio comienzo el XXVI Medio Maratón de Benidorm. A la carrera acudimos Óscar y yo ya que Javi estaba lesionado en su gemelo y el Mosca sigue intentando coger la forma. Yo me planté con el temor a que mi tobillo izquierdo (el de siempre) me hiciera abandonar ya que llevaba dos semanas dándome más guerra de la que me gustaría.
Antes de llegar al km 6 se confirmó la tragedia. Un latigazo en el tobillo dio al traste con toda la ilusión que tenía por acabar el primer medio maratón de la temporada.
Me fastidia bastante ya que nunca me había retirado de una carrera pero me lo que más me duele es que no sé cuándo va a ser la próxima carrera que pueda acabar. Tendré que ir al traumatólogo a ver qué me recomienda.
Óscar acabó con un crono de 1h49m, marca muy digna para ser la primera media de esta temporada.
Para continuar con desastres, el tema de la organización de esta carrera es bastante lamentable. Es una carrera en la que corren el doble de personas que hace 4 ó 5 años y siguen poniendo los mismo medios que antaño. La zona de llegada es insuficiente, el reparto de las bebidas está mal organizado, la entrega de camisetas es lamentable (Óscar optó por no recogerla) además de un largo etcétera. La actitud de los voluntarios es de agradecer pero los pobres no pueden con la que se les viene encima cuando van entrando en meta los casi 3000 participantes. Para colmo, las duchas están bastante lejos y el caos que hay para llegar en coche hasta ellas hacen que salgas de la ducha casi dos horas después de haber terminado la carrera.
Como a perro flaco todo son pulgas, el tema de la comida fue el remate a tan aciago día para mi persona. El sitio en el que íbamos a comer estaba cerrado por razones que no vienen a cuento.
Finalmente, acabamos en un asturiano que pertenece a una cadena de sidrerías que se llama La Sidrería Escondida.
A la hora de pedir, decidimos pedir al centro para todos. Empezamos con unas croquetas de cabrales y otras de jamón que seguro no pasarán a la Historia. El chorizo a la sidra era sin duda el peor de los que he comido últimamente. Fijaros si era malo, que Ruy dijo, después de probarlo, que no quería más (cuando él sólo es capaz de comerse uno o dos enteros).
Seguimos con unas patatas al cabrales y otras bravas penosas. Las patatas eran congeladas. Y de las malas.
Para suavizar, pedimos la ensalada "escondida" a base de lechuga, gulas, ahumados y agua. Mucha agua. No hay cosa que más moleste en una ensalada que el agua de lavar la lechuga.
La carne a la piedra.... pues bastante mediocre, la verdad. Para beber, sidra y alguna cerveza.
Los postres terminaron de rematar la fiesta. Unos 26 € por cabeza.
Intentaré no volver jamás.

Cena de machos Noviembre 2009


El viernes pasado fue el último viernes de mes. Eso significa que hubo cena de machos.
Esta vez, la cena volvió a celebrarse en su lugar habitual: El Corsario. Como no podía ser de otra manera, acudí al evento en mi Brompton.
Fue una cena muy animada y casi multitudinaria donde aparecieron personas que ya no recordábamos por estos lares.
A la cita acudimos Pichí, Jaime (que iba más apretado que el tornillo de un submarino), Goli, Anselmo, Jacobo, Mosca, David, Javi, Tonino y yo mismo. Hacía mucho tiempo que no nos juntábamos diez personas en la cena de machos.
Para cenar: ensaladilla, pizzas marinas, solomillo con ajos tiernos y patatas fritas, capellán con tomate.... Vamos, los clásicos. Para beber, cerveza a go-gó y un vinito para acompañar la carne.
Despúes, los pelotazos de rigor y a comenzar la noche en El Pirata de la Habana.
A las tres, Brompton y a casita.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Madrid corre por Madrid



El domingo por la mañana, a eso de las 9, se dio el pistoletazo de salida a la primera edición de Madrid corre por Madrid. Es una carrera donde los 5€ de la inscripción van a parar íntegramenta a UNICEF.
Tiene la salida y llegada en el Retiro. Sale por Álcalá y luego discurre por la Puerta del Sol, Arenal, Ópera, Palacio Real, Almudena, Mayor, Puerta del Sol (de nuevo), Alcalá, Prado, Recoletos, Atocha, Alfonso XII, Alcalá otra vez y Retiro. El circuito es de unos 10km y es muy bonito porque se pasa por todo el centro de Madrid.

Dicen que éramos alrededor de 8000 corredores. El caso es que al final hay contabilizados 5297 llegados a meta. Estoy en condiciones de asegurar de que había alguno más ya que olvidé mi chip en casa. Mi cuñado Candi y yo empleamos unos 53 minutos en recorrer los 10km. Chema Martínez acabó en 29 minutos.

La verdad es que al haber tanta gente, es complicado correr mucho y tampoco había muchas ganas de correr mucho más ya que el fin de semana había sido bastante duro pero hay que reconocer que correr por el centro de Madrid sin que te molesten los coches es una pasada.

Si el año que viene me pilla por Madrid, la correré otra vez.

De cañas por Madrid


El sábado por la tarde posterior a la boda, nos fuimos a recoger el dorsal de la carrera del domingo y aprovechamos para tomar unas cañitas antes de irnos a la cama.
Elegimos la zona de Argüelles para saciar nuestra sed.
Primero estuvimos en un bar donde tienen infinidad de tostas (no recuerdo el nombre del local) y luego acabamos en una taberna que hacía mucho tiempo que no visitaba. La taberna se llama 1929 Madrid.
Es una taberna-restaurante donde tienen un montón de raciones curiosas como, por ejemplo, un carpaccio de reno con higos o un strudel de avestruz. En cuanto a vino por copas, hay al menos diez o doce tintos y algunos más blancos y rosados. Por botellas, bastante variedad.
Al entrar, hay una zona con barricas a modo de mesa y la barra a la derecha. En esta zona, pides lo que te apetezca, lo recoges en la barra y te lo llevas a tu barrica.
Dentro hay una zona con mesas donde te atiende un camarero.
El servicio es agradable y atento. Recomendable.
Ya que estamos hablando de esta taberna, aprovecharé para comentar que se encuentra a escasos 50 metros de otra taberna que nos gusta mucho visitar cuando estamos en Madrid y que se llama El Tendido. Enfrente han abierto El Tendido 2.
Ambos lugares son tabernas con muchas raciones, tostas y gran variedad de vinos. Las mesas son bajitas con taburetes de madera y las paredes están llenas de fotos de toreros, cantaores y algunos famosos-famosillos que han visitado el lugar. De fondo, flamenco o flamenkillo, dependiendo de la ocasión.
Tanto en el 1929 Madrid como en los Tendido, se puede cenar muy bien por unos 30€. Dependiendo, sobre todo, de lo que se beba (como casi siempre).

Boda en Madrid

El viernes pasado estuvimos de bodorrio en Madrid. Se casaba la hermana de Gloria y lo celebramos como requería la ocasión.
El banquete se realizó en un restaurante que se llama Tres Mares. Es un restaurante donde abundan los productos gallegos: pulpo, percebes, camarones, gambas, carnes... También probamos un jamón excelente.
Los mariscos estaban muy bien cocidos y las carnes estaban espectaculares. Para beber, Martin Códax D.O. Rias Baixas y Tagonius D.O. Vinos de Madrid. Muy buenos ambos.
Lugar recomendable. Debido al tipo de comida que aquí se sirve, que nadie espere comer por 30€.
Luego llegaron los copazos y después nos fuimos a seguir la fiesta por diversos lugares de la capital.

lunes, 16 de noviembre de 2009

G'Vine Nouaison


Llegó a mis manos el viernes pasado un regalo de aniversario con forma de botella de ginebra. Se trata de una ginebra francesa ultrapremium que se llama G'Vine Nouaison. Como podéis ver, la botella es una pasada.
Tiene 43,9 grados de alcohol y es bastante especiada aunque bastante más seca que su hermana, la G'Vine Floraison.
Huele a cítricos, a regaliz, gengibre.... En la boca es suave, con una final algo picante y un recuerdo muy perceptible a nuez moscada.
Nos hicimos unos gin-tonics con Schweppes y sólo puedo decir que es espectacular.
No conviene abusar. Casi 50 Euros por botella tienen la culpa. La podéis encontrar en Bardisa.

Escapada a Moraira


Este pasado sábado, con motivo de nuestro aniversario, Gloria y yo nos marcamos una escapadita a Moraira previo empaquetamiento de los niños a mi hermana.
La verdad es que tenía esta zona de Alicante bastante abandonada pues hacía muchos años que no la pisaba. Ya no me acordaba de lo bonita que es y de lo destrozada que está debido a la construcción masiva.
Moraira es, digamos, el puerto de Teulada. Se encuentra a unos 80 kilómetros de Alicante de los cuales 70 son de autopista. Esto quiere decir que te plantas allí en menos de una hora.
Conforme llegamos a Moraira, nos fuimos directos al hotel en el que había reservado Gloria. Este hotel se llama Swiss Moraira.
La ubicación del mismo no es en la misma playa de Moraira sino un poco más hacia la montaña, a unos dos kilómetros y medio. Está situado en una zona muy verde y muy tranquila. Tiene una zona de piscina muy bonita y amplia y está decorado con muy buen gusto.
Las habitaciones son amplias y están extremadamente limpias. El desayuno buffet está bastante bien y los precios de la habitación doble están comprendidos entre los 140 y los 210 € por noche dependiendo de la temporada y de si se elige baño normal, con hidromasaje o con jacuzzi en la terraza.
En el tema de la gastronomía, he de decir que ha sido un viaje de los más fructífero. Para comer fuimos a un sitio de Teulada que me había recomendado un compañero de trabajo. El lugar en cuestión es un Gambrinus que se encuentra en la Avenida del Mediterráneo, 80. Al principio lo del Gambrinus me pareció un poco raro pero en cuanto nos sentamos en la mesa vimos que aquello iba en serio.
He de decir que la comida es excelente al igual que el servicio. Para comer tomamos unos erizos, un carpaccio de pulpo con vinagreta de naranja, un wan-ton de queso de cabra, mero y cabracho (que acababan de traer). Toda la materia prima, de excelente frescura y muy bien elaborada.
Lo peculiar de este restaurante es que es el único de la provincia de Alicante que te ofrece un maridaje de cerveza para tu comida.
Con todo esto y para acompañar los diferentes platos, acabamos tomando las siguientes cervezas: caña de Cruzcampo para pensar lo que íbamos a comer, Guinness para los erizos, Inedit de Damm para el pulpo, Mezquita de Alhambra para el wan-ton, Murphys para los pescados y Rosita de avellana y Mahou negra para el postre. O sea, siete tipos distintos de cerveza.
Al final, 78 € entre los dos. Lugar muy recomendable tanto por la comida como por el tema del maridaje de cervezas.
Por la noche, pensábamos que no íbamos a tener hambre pero al final acabamos sucumbiendo a comer algo. Y menos mal que finalmente decidimos tomar algo porque si no, nos habríamos perdido uno de los restaurantes que mejor impresión me ha dejado en mucho tiempo. El restaurante se llama Ca Pepe y se encuentra en Moraira, muy cerca del Hotel Swiss Moraira.
El restaurante está montado con mucho gusto. El servicio es tremendamente profesional y atento. Los detalles se encuentran por donde vayas. El cuarto de baño parece una droguería de todos los complementos que te puedes encontrar allí.
Par comer, decidimos llevarnos por el menú del jefe de cocina. Éste menú sorpresa se compone de aperitivo, entrante, plato de pescado, plato de carne y postre. La sorpresa, al final, fue crema de pimiento rojo asado a la leña con melva, tartar de atún con helado de aceite de oliva, merluza de pincho a la llama, solomillo de cerdo con crema de patata y setas y helado de chocolate en dos texturas. Todo por 38 € persona IVA incluido. Espectacular todo.
El vino no va incluido pero no hay que preocuparse porque hay vinos de calidad (de hecho no creo que haya un solo vino que no sea de calidad en este restaurante) desde los 16€ (nosotros tomamos un Pago de los Capellanes Roble 2008 D.O. Ribera del Duero por ese precio). La bodega da miedo. Es impresionante y tiene vinos de todo el mundo y hasta de 2000€ la botella.
Al final, con las cervecitas iniciales, el pan, la degustación de sales del mundo y Gin Tonic de Shapphire incluido, 104€.
Hay que volver. Y pronto.